En medio de una creciente crisis de escasez de leche que afecta principalmente a los niños cubanos, el régimen de Castro se vio obligado a dar explicaciones que generaron más controversia. Tras las protestas de muchas madres cubanas por los retrasos en la distribución de leche a los niños, el gobierno cubano afirmó estar trabajando arduamente para asegurar el suministro de este alimento básico, aunque reconoció que en algunas provincias la leche debía ser reemplazada. Leche para beber.